Te levantas a las cuatro de la mañana y para el banco eso no cuenta como trabajo
Tu día empieza antes que el de cualquier oficinista: la masa, el relleno, las hojas, la vaporera al fuego a las cinco para estar vendiendo a las siete. Y cobras como se cobra en la calle: en efectivo, por pieza, con cambio en el mandil. Al final del día tienes tu ganancia en la mano, pero no tienes nada que enseñarle a un ejecutivo de crédito. Sin recibos, sin depósitos, sin declaraciones, para el sistema eres alguien sin ingresos.
El resultado lo conoces: te niegan el crédito o te mandan con un préstamo de grupo semanal donde la tasa es tan alta que terminas trabajando para pagar al prestamista. Muchas tamaleras llevan años así, con una vaporera prestada, un comal que ya no calienta parejo y el sueño del triciclo o del local siempre para el año que entra.
Tandazo parte de otra base. Es autofinanciamiento colectivo regulado bajo la NOM-185-SCFI-2012, con autorización de la Secretaría de Economía 410.10/0239 y contrato registrado en PROFECO 62-2020. No consulta buró de crédito, no pide aval ni comprobantes de ingreso. Entras con tu INE y un comprobante de domicilio, y tu capacidad de pago la demuestras con la mensualidad misma, mes tras mes. No te preguntan cuántos años llevas vendiendo ni si facturas.
Lo que sí te digo de frente: no es dinero inmediato. Recibes el plan completo cuando acumulas el 48% en capital, y eso empieza en el mes 13 con el plan de $50,000. Si necesitas la vaporera para el fin de semana, aquí no está. Si quieres que dentro de un año tu puesto sea tuyo, con todo el equipo pagado y sin deberle a nadie, aquí sí.
¿Para qué lo usa una tamalera o un vendedor de antojitos?
Todos los planes se pagan con la misma mensualidad de $2,500. Lo que eliges es cuánto quieres recibir y qué tan pronto. Estos usos son los que tienen sentido en tu negocio:
- Vaporeras grandes, ollas de acero y tanque estacionario: producir el doble sin cocer en tandas y dejar de rentar tanques chicos. Un plan de $50,000 alcanza para equipar la cocina completa.
- Comal industrial, plancha y freidora para antojitos: pasar de un anafre a una línea que saca quesadillas, gorditas y sopes al mismo tiempo. Cabe en $50,000 o $80,000 si incluyes campana y mesa de trabajo.
- Puesto fijo con estructura, lona, mesas y bancos: un lugar reconocible donde la gente sepa que estás todos los días. Piensa en $80,000 incluyendo permisos y adecuaciones.
- Triciclo o bicicleta de carga equipada: con caja térmica y vaporera integrada para vender en ruta por fábricas, escuelas y oficinas. Un plan de $50,000 lo cubre con inventario de arranque.
- Camioneta para repartir a tiendas y oficinas: tomar pedidos de docenas para eventos y surtir a fondas. Es la inversión que multiplica el negocio: $150,000 o $200,000.
- Local con cocina, permisos y mobiliario: abrir la fonda de antojitos con servicio a mesa, refrigerador comercial y extractor. Aquí hablamos de $200,000 o $220,000.
El monto se deposita íntegro a tu cuenta y tú decides cómo se reparte. Puedes comprar en el mercado de abastos, con un herrero de confianza o de segunda mano; nadie te pide factura ni te impone proveedor.
Cómo se paga una mensualidad fija cuando tu ingreso entra en monedas
La mensualidad de $2,500 se compone de $2,000 que van a tu capital, $200 de seguro de vida y $300 de cuota de administración con IVA. No hay interés sobre el capital; el costo es esa cuota. Si quieres el número anualizado para comparar, es este: CAT efectivo 6.8%-30% anual según plan. Los planes grandes salen más baratos por año porque la cuota es la misma pero el monto es mayor.
La ventaja de un negocio de efectivo diario es que puedes apartar diario. Si vendes seis días a la semana, la mensualidad son poco más de cien pesos por día de venta. Sepáralos antes de comprar la masa del día siguiente, en una lata aparte o en una cuenta que no toques, y el día 5 ya está completa. Es la misma lógica de la tanda de la colonia, pero regulada y con un monto que ninguna tanda de barrio junta.
Diciembre es tu mes. Entre el Día de la Candelaria, las posadas y los pedidos por docena, hay semanas en que vendes tres veces lo normal. Ahí entran los adelantos: cada uno es de $2,300 (sin la parte del seguro), se suma a tu capital y te acerca al 48% que dispara la adjudicación. Dos adelantos en diciembre y uno en febrero pueden recortarte meses de espera sin sacrificar nada en julio.
El seguro de vida incluido importa en un oficio con quemaduras, gas, madrugadas en la calle y traslados con carga. Si algo te pasa, el seguro cubre el saldo y tu familia se queda con el plan, no con una deuda. Y como el pago es fijo, ni una semana de lluvia ni un operativo que te cierre el puesto convierten tu crédito en una bola de nieve.
Cuándo Tandazo no es tu opción
No quiero que entres a un plan que no te va a servir. Estas son las tres situaciones en las que mejor no lo hagas.
Cuando el apuro es de esta semana. Se te rompió la vaporera, te decomisaron el puesto o necesitas reponer mercancía después de un mal fin de semana. Tandazo entrega a partir del mes 13, así que no resuelve nada inmediato. Para eso, la tanda de personas de confianza, el proveedor que te fía o vender a crédito a tus clientes fijos son caminos más honestos que un préstamo caro. Y si entras a Tandazo hoy, es para que la siguiente emergencia ya no te encuentre sin respaldo.
Cuando no tienes casa propia ni un familiar con inmueble. Para recibir el dinero garantizas con una hipoteca sobre un inmueble libre de gravamen, tuyo o de un familiar que consienta. El puesto, el local rentado o el terreno con adeudo no sirven. Si no tienes esa opción, llegarías al mes de adjudicación sin poder cobrar.
Cuando $2,500 son la diferencia entre comer o no comer en un mes flojo. Si en tu peor mes no te sobran esos $2,500 después de la casa y el gasto, primero estabiliza la venta. Cada mes de atraso retrasa tu adjudicación un mes, y no quiero que la mora te quite el plan que tanto trabajo te costó.
Si nada de esto te aplica, el trámite es en línea desde tu teléfono, en todo México, sin aval y sin que nadie tenga que dar la cara por ti.
Preguntas frecuentes
Vendo tamales en la calle, sin local ni facturas. ¿Puedo entrar a Tandazo?
Sí. Tandazo no consulta buró, no pide aval y no pide comprobantes de ingreso ni facturas. Tampoco exige antigüedad del negocio ni un local establecido. Entras con tu INE y un comprobante de domicilio, y tu capacidad de pago se demuestra con la propia mensualidad fija de $2,500. Da igual si vendes en la esquina, en triciclo o desde tu casa.
¿Qué garantía necesito para que me entreguen el dinero?
Al momento de adjudicar, cuando ya acumulaste el 48% de tu plan en capital, garantizas con una hipoteca sobre un inmueble libre de gravamen: tu casa o la de un familiar que consienta firmar. Antes de ese momento no se pide nada. El puesto, el local rentado o un terreno con adeudo no funcionan como garantía.
¿Puedo pagar de más en diciembre, que es cuando vendo más?
Sí, con adelantos de mensualidad de $2,300 cada uno, sin la parte del seguro. Cada adelanto cuenta como capital y te acerca al 48% que necesitas para recibir tu plan completo, así que adjudicas antes. No reemplazan la mensualidad de los meses siguientes; se suman. Es la forma de aprovechar la temporada de posadas y Candelaria.
¿Cuánto me cuesta el dinero comparado con un préstamo semanal de grupo?
En Tandazo no pagas interés sobre el capital: el costo es la cuota de administración de $300 con IVA dentro de la mensualidad, lo que equivale a un CAT efectivo 6.8%-30% anual según plan. Los préstamos semanales de grupo cobran interés elevado y se pagan cada semana. La diferencia es que Tandazo no entrega de inmediato: recibes a partir del mes 13.