Cada mes que mantienes una deuda en tu tarjeta o app, una parte de tu dinero se evapora en intereses y no compra nada. Calcula cuánto sangras al año con tu CAT real — y compáralo contra un instrumento que cobra 0% de interés. Los números son de CONDUSEF y fuentes públicas, no inventados.
Pon cuánto debes hoy y en qué lo traes. La calculadora corre en tu navegador — no guardamos nada.
Costo Anual Total promedio sin IVA. Mientras más larga la barra, más caro mantener la deuda.
Las nuevas tarjetas fintech se vendieron con una promesa simple y poderosa: "somos el banco bueno". Sin sucursales aburridas, sin letras chiquitas, sin comisiones abusivas. Transparentes. Para la gente que el banco tradicional rechazaba. Y mucha gente les creyó, con razón: la app es bonita, la atención es rápida, dan tarjeta a quien no tenía historial.
El problema aparece cuando lees el CAT. Según datos públicos de 2026, Stori promedia un CAT de 204.6% y Nu de 145.8%. Para ponerlo en perspectiva: la tarjeta bancaria tradicional más cara del mercado (la Invex SíCard Platinum) ronda 79.6%, y el promedio bancario está arriba de 60%. Es decir, las dos fintech que más se promocionan como "la alternativa al banco abusivo" terminan cobrando dos a tres veces más que el banco que prometieron destronar.
Se vendieron como innovadoras y más justas. En el número que de verdad importa —cuánto te cuesta la deuda— acabaron más caras que aquello de lo que te querían rescatar.
Para ser justos: no todas las fintech son caras. Hey Banco, por ejemplo, promedia un CAT de 48.2%, debajo del banco tradicional promedio. Y un CAT alto no significa fraude: significa producto caro, declarado abiertamente como manda la regulación. El punto no es satanizar marcas. El punto es entender algo más profundo.
El crédito revolvente —la tarjeta, la línea, la app de préstamo rápido— es caro por diseño, lo venda quien lo venda. Funciona cobrándote un porcentaje sobre el saldo que arrastras, mes tras mes, indefinidamente. Mientras no liquides, sigues pagando. Y lo que pagas en intereses no reduce lo que debes: solo paga el costo de seguir debiendo.
Las apps de préstamo rápido son la versión extrema. Kueski promedia un CAT de 153.3% y su tasa máxima anual llega a 435.6%. Pedir $2,000 y devolver $2,600 tres semanas después parece "poco" en pesos —son solo $600— pero anualizado es un sangrado. Y el verdadero peligro no es un préstamo: es el ciclo. Refinanciar una app con otra app, fragmentar una sola necesidad en cuatro o cinco apps simultáneas. Ahí el costo combinado puede superar el monto que pediste al principio.
Por eso loss aversion no es un truco de marketing aquí: la pérdida es real, medible y se repite cada mes. No es "podrías ahorrar". Es "ya estás perdiendo, esto es cuánto".
Tandazo no es gratis, y prometerte que lo es sería justo el tipo de letra chiquita que criticamos. Lo que Tandazo no cobra es interés sobre saldo: eso es 0% literal, porque no es crédito revolvente, es autofinanciamiento colectivo regulado por NOM-185-SCFI-2012.
Lo que sí cobra: una cuota de administración fija de $300/mes, un seguro de vida de $200/mes, y un derecho de adjudicación de 2.5% + IVA cuando recibes tu monto. Sumado y anualizado, el costo equivalente va de ~7% al año (plan $220,000) a ~30% al año (plan $50,000).
Aun en su peor caso (~30%, el plan más chico), Tandazo cuesta la mitad que la tarjeta bancaria promedio (60%+) y una séptima parte de Stori (205%). Y hay una diferencia de fondo: tu pago mensual de $2,500 es 80% capital que recuperas como tu plan, no interés que se evapora. Ver el desglose completo de precios.
No se trata de no usar crédito nunca. Se trata de no perder dinero por inercia. Tres movimientos concretos:
Si tu necesidad es grande y puedes planificarla, corre los números: con tu tarjeta o app ya sabes cuánto pierdes al año. Con un plan Tandazo ese interés es cero, y lo que pagas es tuyo. Esa es la diferencia entre pagar por deber y pagar por avanzar.
$2,500 al mes, 0% de interés, sin checar buró. Tu pago construye capital que recuperas — no se evapora en intereses.