Cuidas a los hijos de otros y nadie te da crédito por eso
Tu trabajo es de los más delicados que existen: te confían a un niño. Pero en papel no existes. Cobras por hora en las tardes, por día completo cuando la mamá viaja, o una cantidad fija a la semana en la casa donde llevas años. Casi siempre en efectivo, sin recibo, sin contrato firmado y sin seguro social. Si trabajas por aplicación o por recomendación, tienes tres o cuatro familias distintas y cada una te paga en fechas diferentes.
Cuando quieres un préstamo, el banco pregunta dónde trabajas y cuánto ganas comprobable. La respuesta honesta («cuido niños en tres casas») no cabe en su formulario. Te ofrecen, si acaso, una tarjeta con límite mínimo e interés elevado, o te sugieren que tu esposo o tu papá firme como aval. Y ahí muchas mujeres se detienen: no quieren depender de nadie para su propio proyecto.
Tandazo funciona diferente. Es autofinanciamiento colectivo, regulado por la LFPC (art. 63), autorizado por la Secretaría de Economía (410.10/0239) y con contrato registrado en PROFECO (62-2020). El plan va a tu nombre, no al de tu esposo ni al de tu papá. No pedimos aval, no consultamos buró y no exigimos comprobante de ingresos: entras con INE y comprobante de domicilio. Aportas una mensualidad fija $2,500 a un fondo colectivo y recibes el monto íntegro de tu plan cuando acumulas 48% en capital, con 0% de interés sobre ese capital. Tu palabra se demuestra pagando, no explicando cómo ganas tu dinero.
¿Para qué lo usa una niñera o cuidadora?
Quien sabe cuidar niños tiene un oficio con demanda todos los días del año. Los usos que más sentido tienen son los que convierten esa experiencia en un servicio propio o en un patrimonio:
- $50,000 — Certificarte en primeros auxilios pediátricos, estimulación temprana o educación inicial. Una cuidadora certificada cobra mejor, consigue familias más estables y puede trabajar con agencias serias.
- $80,000 — Adaptar un espacio en casa para cuidar a varios niños. Piso seguro, mobiliario infantil, baño adaptado, juguetes didácticos y protección en ventanas y escaleras. Pasas de cobrar por un niño a cobrar por cuatro o cinco.
- $100,000 — Salir de deudas caras y ordenar tu dinero. Tarjetas, préstamos de app y lo que pediste prestado en la familia. Una mensualidad fija y sin interés sobre el capital.
- $150,000 — Terminar tu casa o la de tus papás. Segundo piso, techo firme, cocina y baño completos. Un patrimonio que también puede ser el espacio de tu futuro negocio.
- $200,000 — Abrir una estancia infantil formal. Local, permisos, mobiliario, equipo de cocina y capital para los primeros meses mientras llenas los lugares.
- $220,000 — Ludoteca o centro de tareas con transporte. Espacio equipado más un vehículo para recoger a los niños en la escuela: el servicio que las mamás que trabajan más necesitan y menos encuentran.
En todos los casos el monto se recibe completo, de una sola vez, y lo administras tú.
Cómo cabe la mensualidad en un ingreso por horas
Cuando tienes varias familias, cada una te paga en fecha distinta y en cantidad distinta. La forma más simple de sostener la mensualidad fija $2,500 es apartar una parte de cada pago que recibes, el mismo día que lo recibes, en un sobre o una cuenta separada. Al llegar el día de pago de Tandazo, el dinero ya está. Si además vives con tu pareja o con tus papás, la mensualidad puede salir del gasto familiar, pero el plan y el capital acumulado siguen siendo tuyos.
Esa mensualidad se descompone en $2,000 de capital que se acumula a tu favor, $200 de seguro de vida y $300 de cuota de administración con IVA. Cuando una familia te paga un bono en diciembre o cubres unas vacaciones completas, puedes hacer un adelanto de $2,300 (sin la parte del seguro) y acercar la fecha en que recibes tu plan.
Los riesgos de tu oficio son reales: la familia se muda o los niños crecen y te quedas sin ingreso de un día para otro; te enfermas y no hay incapacidad pagada; no hay aguinaldo ni finiquito. El seguro de vida incluido protege a quienes dependen de ti: si faltas, tu familia no hereda la deuda ni pierde lo acumulado. Y por lo mismo, elige un plan pensando en tu mes más bajo, no en el de más horas.
Puede ser tuyo o de tu familia de origen (tus papás, un hermano) con su consentimiento. No necesitas que tu esposo firme nada.
Preguntas frecuentes
¿El plan va a mi nombre aunque no tenga ingresos comprobables?
Sí. El contrato, el capital acumulado y el monto que recibes son tuyos. No se necesita que tu esposo, tu papá ni nadie firme como aval o coacreditado. Tampoco pedimos comprobantes de ingreso, recibos ni cartas de las familias con las que trabajas. Entras con tu INE vigente y un comprobante de domicilio; tu capacidad de pago la demuestras con la mensualidad fija $2,500.
¿Consultan buró de crédito?
No. Tandazo no revisa buró de crédito al entrar ni al adjudicar. Si tienes una tarjeta atrasada o un préstamo de app en cobranza, no te impide participar. Tampoco pedimos aval.
¿Qué pasa si la familia me deja de necesitar y no puedo pagar un mes?
La mensualidad no se suspende automáticamente. Si te atrasas, se genera una mora y tu fecha de adjudicación se recorre un mes por cada mes en mora, aunque no pierdes el capital que ya acumulaste. Por eso conviene entrar con un colchón de una o dos mensualidades y aprovechar los meses buenos para adelantar con pagos de $2,300.