Venta diaria en mostrador, nómina corta: lo que el banco no entiende de una farmacia
Una farmacia de barrio vive de la caja del día. Se vende en efectivo, en montos chicos, muchas veces al día, y buena parte de esa venta se va de inmediato al distribuidor para reponer lo que salió. Si eres el dueño, tu ganancia real está en el margen del inventario, no en un sueldo que puedas enseñar. Si eres el dependiente, tu nómina es corta y a veces la completas con comisiones por venta o con turnos en otra farmacia.
El banco pide lo que la farmacia pequeña no tiene: estados de cuenta con depósitos ordenados, CFDI mensuales que reflejen utilidad, dos años de antigüedad del negocio, y un buró limpio que muchos dueños ya mancharon financiando inventario con tarjeta. Cuando ofrece algo, es un crédito de negocio con tasa elevada o un arrendamiento caro para el refrigerador o el equipo.
Tandazo no pide nada de eso. Es autofinanciamiento colectivo regulado por la NOM-185-SCFI-2012, con autorización de la Secretaría de Economía 410.10/0239 y contrato registrado en PROFECO 62-2020. No consulta buró, no pide aval, no pide comprobante de ingresos, ni CFDI, ni antigüedad del negocio. Entras con INE y comprobante de domicilio. Tu capacidad de pago la demuestras con la mensualidad, que sale de la caja o de la nómina, sin explicaciones.
Los seis planes ($50,000, $80,000, $100,000, $150,000, $200,000, $220,000) cuestan lo mismo al mes: $2,500 fijos, de los cuales $2,000 son tu capital, $200 seguro de vida y $300 cuota de administración con IVA. Sin interés sobre el capital.
¿Para qué lo usa un dependiente o dueño de farmacia pequeña?
En una farmacia el dinero grande se convierte en capacidad de vender más o en dejar de depender del patrón. Estos son los usos concretos que más vemos:
- Inventario de arranque o surtido completo con $50,000 u $80,000. Comprar al distribuidor con volumen y de contado mejora el precio y evita el "no tenemos" que manda al cliente a la farmacia de cadena de enfrente. Es el uso más directo para el dueño que quiere crecer.
- Refrigerador farmacéutico y cadena de frío con $50,000. Insulinas, vacunas y biológicos requieren refrigeración con control de temperatura. Un refrigerador adecuado cuesta decenas de miles y abre una línea de productos con mejor margen que la farmacia sin frío no puede vender.
- Consultorio anexo con $100,000. Adaptar el local, mobiliario, equipo básico y los trámites para operar un consultorio junto a la farmacia. El consultorio trae consulta y la consulta trae receta.
- Segundo local con $150,000 o $200,000. Para el dueño que ya tiene la primera farmacia funcionando: acondicionar el nuevo local, anaqueles, sistema de punto de venta, letrero e inventario inicial. Con el monto íntegro en mano no dependes de un arrendamiento caro ni de crédito de proveedor.
- Poner tu propia farmacia con $200,000 o $220,000. Para el dependiente que lleva años atendiendo el mostrador de otro y conoce el negocio de memoria. Local, permisos, mobiliario, inventario inicial y unos meses de colchón.
- Casa o auto de reparto con $100,000. Para el dependiente con nómina corta: enganche de vivienda, o un vehículo para entregas a domicilio que sume ingreso a la farmacia.
Elige el plan por el proyecto; la mensualidad es la misma en todos.
Cómo sale la mensualidad de la caja del día
Para el dueño, la cuenta es sencilla: $2,500 al mes son unos $85 diarios apartados de la venta. Si tu farmacia ya sostiene la renta, la luz y el resurtido, ese apartado cabe sin que el mostrador lo resienta. Un truco que funciona: guarda cada día ese monto en un sobre o en una cuenta aparte, y el día 1 paga la mensualidad completa. Nunca dependes de una sola semana buena.
Para el dependiente, la referencia es la nómina: si de tu sueldo fijo, sin contar comisiones ni turnos extra, salen $2,500 con margen, entras tranquilo. Las comisiones se quedan para los adelantos.
El pago vence el día 5; los días 6 y 7 son de gracia y desde el día 8 aplica mora. Pagas con tarjeta, en OXXO o por SPEI desde el celular, sin cerrar la farmacia para ir a una sucursal.
Los adelantos son la herramienta para los meses fuertes: temporada de gripe, quincena de aguinaldo, un mes con muchas recetas del consultorio de al lado. Cada adelanto cuesta $2,300 (no incluye seguro) y suma un mes de capital. En el mes bueno metes uno o dos y tu adjudicación se acerca; en el mes flojo, solo la mensualidad. Así el refrigerador o el segundo local llegan antes sin que un mal mes te cueste nada.
El seguro de vida incluido importa en un negocio familiar: si faltas, el plan queda cubierto y la farmacia (y la casa) no heredan un saldo. Viene en los $200 de cada mensualidad, sin trámite aparte.
Cuando tu capital llegue al 48% del plan, adjudicas y recibes el monto íntegro. Sigues pagando la misma mensualidad, respaldada con hipoteca sobre un inmueble libre de gravamen, tuyo o de un familiar que consienta. Ojo: el local rentado de la farmacia no sirve como garantía.
Cuándo Tandazo no es tu opción
Decirlo claro te ahorra pagos y frustración.
Si necesitas reponer inventario esta semana, Tandazo no es para eso. El monto íntegro llega desde el mes 13 en el plan de $50,000 y más tarde en los mayores. Para el bache de caja de hoy, lo más sano es negociar crédito directo con tu distribuidor (plazo a 15 o 30 días, sin intermediario), y después una caja popular. Tandazo es para el proyecto que planeas con un año o más: el refrigerador, el consultorio, el segundo local.
Si el único inmueble que tienes es el local rentado de la farmacia, tampoco. Al adjudicar, el saldo se garantiza con una hipoteca sobre casa o terreno escriturado y libre de gravamen, tuyo o de un familiar que consienta. Un local rentado no sirve. Si el local es tuyo y está escriturado sin deuda, sí puede servir. Si no hay ningún inmueble así en la familia, no entres.
Si la caja del día apenas cubre resurtido y renta, no le sumes una mensualidad. Cada mes de mora atrasa tu adjudicación un mes y convierte el plan en presión. Estabiliza primero, entra después.
Si tu farmacia depende de un solo producto o de un contrato que puede terminar, calcula que la mensualidad dura todo el plan. Tandazo no pide antigüedad ni CFDI, pero el compromiso es tuyo.
Si buscas menos de $50,000, el plan más chico te queda grande y hay opciones más cortas para un anaquel o una computadora. Tandazo es para el equipo mayor, el local o la farmacia propia.
Preguntas frecuentes
¿Piden antigüedad del negocio, CFDI o estados de cuenta?
No. Tandazo no exige antigüedad del negocio, ni CFDI mensual, ni estados de cuenta, ni comprobante de ingresos. Tampoco consulta buró de crédito ni pide aval. Entras con INE y comprobante de domicilio. Da igual si tu ingreso es la venta diaria del mostrador o una nómina corta como dependiente: la capacidad de pago se demuestra con la mensualidad fija de $2,500.
¿El local de mi farmacia sirve como garantía?
Solo si es tuyo, está escriturado y libre de gravamen. Un local rentado no sirve. La garantía se pide al momento de adjudicar, cuando recibes el monto íntegro, y es una hipoteca sobre casa, terreno o local propio sin deuda pendiente, tuyo o de un familiar que consienta y firme. Sin un inmueble así no es posible completar la adjudicación.
¿Puedo usar el dinero para inventario o solo para equipo?
Para lo que decidas. Tandazo entrega el monto íntegro a tu cuenta al adjudicar y no condiciona el destino: inventario, refrigerador farmacéutico, consultorio anexo, segundo local, casa o auto. Lo único que debes tener claro es que el dinero llega desde el mes 13 según el plan, así que sirve para el proyecto planeado, no para el resurtido de esta semana.
¿Qué pasa en un mes flojo si no puedo pagar completo?
La mensualidad de $2,500 se paga completa; no hay pagos parciales. Vence el día 5, con gracia hasta el día 7; desde el día 8 aplica mora y tu adjudicación se recorre un mes por cada mes atrasado. Por eso conviene apartar el equivalente diario de la caja. En los meses buenos puedes compensar con adelantos de $2,300 que aceleran la adjudicación.