Consultas, armazones y abonos: un negocio real que el banco ve como riesgo
Tu ingreso viene de dos lados: la consulta, que muchas veces regalas para cerrar la venta, y el margen del armazón con micas, que el cliente paga en anticipo y liquida cuando recoge sus lentes. Entre tanto, ya pagaste al laboratorio y el inventario de armazones lleva meses en el aparador. El dinero existe, pero está en vitrinas y en abonos pendientes, no en una cuenta con depósitos regulares.
Cuando pides crédito para un autorrefractómetro o para surtir inventario, el banco mira tus estados de cuenta y ve un negocio pequeño y variable. Lo que ofrece es una tarjeta empresarial con línea corta e interés elevado, o un arrendamiento de equipo caro que al final del plazo ni siquiera te deja el aparato.
En Tandazo el financiamiento sale del propio grupo: es autofinanciamiento colectivo, regulado en la NOM-185-SCFI-2012, con la autorización 410.10/0239 que otorga la Secretaría de Economía y un contrato cuyo registro en PROFECO es el 62-2020. Todos aportan la misma mensualidad, y el plan se te paga completo en el momento en que tu capital acumulado equivale al 48%.
El buró queda fuera, igual que el aval, la antigüedad de la óptica y las facturas mensuales. Te das de alta en línea con INE y comprobante de domicilio, y tu capacidad de pago se prueba con cada mensualidad cubierta. Sobre el capital no se cobra interés; los $300 de cuota de administración y los $200 de seguro de vida ya están considerados en los $2,500. Para compararlo con un arrendamiento o un crédito de equipo, la cifra es el CAT efectivo 6.8%-30% anual según plan. Y el dinero llega íntegro a tu cuenta: tú eliges marca, distribuidor y si compras nuevo o reacondicionado.
¿Para qué lo usa un optometrista o dueño de óptica?
Una óptica crece en tres frentes: el equipo de gabinete que te permite diagnosticar mejor y cobrar la consulta, el inventario que convierte visitas en ventas, y el local que te da tráfico. Estos son usos concretos por plan.
- Plan de $50,000: lensómetro digital, caja de pruebas y armazón de prueba nuevos, más una silla de exploración, para dejar de depender de equipo prestado o de segunda mano que descalibra.
- Plan de $80,000: inventario de armazones de marcas que sí rotan, con exhibidores y vitrinas iluminadas, para que el cliente elija en tu óptica y no en la cadena de enfrente.
- Plan de $100,000: un autorrefractómetro o queratómetro reacondicionado que cabe en este plan y te permite ofrecer examen completo y adaptar lentes de contacto, un servicio de mayor margen.
- Plan de $150,000: depósito, renta inicial, adecuación y letrero de un local en avenida con más tráfico, con gabinete separado del área de venta.
- Plan de $200,000: un biselador propio para armar tus lentes en el mismo día, sin esperar al laboratorio, además de surtir micas de stock; entregar rápido es lo que te diferencia de la cadena.
- Plan de $220,000: liquidar el arrendamiento caro del equipo actual y las tarjetas con que has surtido inventario, y quedarte con una sola mensualidad fija por todo.
Entre un plan y otro no cambia la mensualidad fija $2,500, cambia la espera: 13 meses para $50,000, 21 para $80,000, 25 para $100,000, 37 para $150,000, 49 para $200,000 y 54 para $220,000. Si tu cuello de botella es el gabinete, el plan de $100,000 en el mes 25 suele ser el punto correcto; si es inventario, el de $80,000 en el mes 21 rota antes y financia lo demás.
Regreso a clases, quincenas y laboratorio: cómo cabe la mensualidad fija
Tu calendario tiene ritmo propio: regreso a clases y fin de año son fuertes por los lentes de los niños y los aguinaldos; las quincenas marcan los días en que la gente liquida sus abonos; y hay semanas en que vendes poco pero el laboratorio cobra igual. La mensualidad fija $2,500 se traduce en un puñado de ventas al mes reservado para tu plan, y su valor es que no se mueve con la temporada.
Los meses buenos se aprovechan con adelantos de $2,300: es la mensualidad sin el componente de seguro, y como se abona toda a capital, cada uno recorta la espera hasta tu adjudicación. Una óptica que en agosto y diciembre convierte parte de la venta extra en dos o tres adelantos recibe su equipo antes, y en los meses flojos solo paga lo normal.
Riesgos reales del oficio: inventario que no rota y se vuelve dinero muerto, abonos que el cliente nunca regresa a liquidar, competencia de cadenas y de venta en línea que bajan el precio del armazón, y equipo de gabinete que al fallar te deja sin poder cobrar consulta. Por eso la mensualidad debe ser una fracción cómoda de tu mes promedio y el equipo conviene asegurarlo.
Una óptica suele ser negocio de familia, y ahí el seguro de vida incluido en cada mensualidad ($200) cobra sentido: si el titular falta, la póliza cubre el saldo del plan, el negocio conserva su equipo y nadie hereda una deuda.
La garantía no aparece en la inscripción. Se formaliza cuando adjudicas, como hipoteca sobre una propiedad libre de gravamen, tuya o de alguien de tu familia que lo autorice. El equipo de gabinete y el local rentado no sirven como garantía; el equipo es lo que compras, no lo que hipotecas.
Cuándo Tandazo no es tu opción
Como en una buena consulta, primero se descarta lo que no aplica. Estas son las situaciones en las que Tandazo no te conviene.
El autorrefractómetro falló y sin él no puedes cobrar consulta. Tandazo adjudica, como muy pronto, en el mes 13. Para lo inmediato: reparar con un técnico, rentar equipo por semanas, referir el examen a un colega y quedarte con la venta del armazón, o priorizar la reposición con lo que tengas. Cuando el gabinete vuelva a operar, planea el siguiente equipo con Tandazo.
Tu familia no cuenta con una propiedad libre de hipoteca. Sin esa casa o terreno, propio o de un pariente dispuesto a firmar, no hay garantía posible y la adjudicación no procede; el local rentado y el equipo no cuentan. En ese caso, construye primero ese patrimonio o busca crédito sin garantía real, aceptando montos menores e interés elevado.
Tus ventas aún no cubren la mensualidad en los meses flojos. Atrasarte trae un cargo por mora y aleja tu entrega. Entra cuando el regreso a clases ya deje apartado lo que cubre marzo o septiembre.
Quieres una línea para surtir armazones cada mes. Tandazo paga el plan de una sola vez; no es capital de trabajo revolvente para el laboratorio o el inventario semanal.
Si nada de esto es tu caso y quieres tu gabinete, tu inventario o tu local con capital planeado, sin buró y con mensualidad fija $2,500, la inscripción es en línea y Tandazo llega a cualquier ciudad del país.
Preguntas frecuentes
Abrí mi óptica hace poco y no tengo historial en buró. ¿Me aceptan?
Sí. Tandazo no toca tu buró de crédito y tampoco pide aval, comprobantes de ingreso, antigüedad de la óptica ni CFDI mensual. Te das de alta con INE y comprobante de domicilio. Desde ahí, cada mensualidad fija $2,500 que pagas a tiempo va construyendo tu historial dentro del grupo, sin importar cuánto tiempo lleve abierto tu negocio.
¿El equipo que compre o mi local pueden ser la garantía?
No. El autorrefractómetro o el biselador son lo que compras; quedan a tu nombre sin gravamen, y un local rentado no puede hipotecarse. Lo que se hipoteca, únicamente al adjudicar, es un inmueble libre de gravamen que sea tuyo o de un familiar que acepte respaldarte por escrito. Sin un inmueble así, no podrás adjudicar.
¿Tengo que comprar el equipo con un distribuidor en particular?
No. Tandazo te transfiere el plan completo a tu cuenta, no un vale ni un arrendamiento atado a una marca. Puedes comprar equipo nuevo o reacondicionado con el distribuidor que elijas, surtir inventario con varios proveedores o combinar equipo y adecuación del local. Tandazo no interviene en la compra ni se queda con el equipo.
¿Cómo aprovecho el regreso a clases y diciembre para terminar antes?
Con adelantos: pagos de $2,300 que representan una mensualidad sin seguro y que abonas aparte de tu mensualidad fija $2,500. Como van completos a capital, cada uno acerca el mes de adjudicación. Dos o tres adelantos en agosto y otros tantos en diciembre, cuando los aguinaldos liquidan abonos, pueden mover tu fecha de entrega sin apretar los meses flojos.