Cobras cada semana, en efectivo, y eso te borra del mapa del banco
Si limpias casas, cobras por día o por casa, muchas veces en efectivo, y cada patrona te paga distinto. Si trabajas en intendencia de oficinas, hospital o escuela, lo más probable es que estés contratada por una empresa de outsourcing: el sueldo llega, pero el contrato es por meses, cambian la razón social cada tanto y las prestaciones son mínimas o nulas. En cualquiera de los dos casos, cuando pides un préstamo te enfrentas a lo mismo: no hay recibo de nómina que valga, no hay antigüedad reconocida y, si alguna vez sacaste una tarjeta y se te fue de las manos, hay un buró en contra.
El banco no te niega el crédito por mala persona: te lo niega porque su sistema no sabe leer tu ingreso. Y los que sí te prestan sin preguntar (las apps, los prestamistas de la colonia, el crédito de la tienda de muebles) cobran tasas de dos o tres dígitos y te hacen pagar el doble o el triple de lo que pediste.
Tandazo no es un banco ni una app de préstamos. Es autofinanciamiento colectivo, regulado por la NOM-185-SCFI-2012, con autorización de la Secretaría de Economía 410.10/0239 y contrato registrado ante PROFECO con el número 62-2020. Un grupo de personas aporta cada mes una mensualidad fija $2,500 a un fondo común y cada quien recibe el monto íntegro de su plan cuando acumula 48% en capital, con 0% de interés sobre ese capital. Para entrar solo necesitas tu INE y un comprobante de domicilio. No consultamos buró, no pedimos aval, no pedimos comprobante de ingresos. Tu capacidad de pago la demuestras pagando.
¿Para qué lo usa alguien que trabaja en limpieza?
En limpieza el salto grande casi siempre es el mismo: pasar de vender tus horas a vender un servicio con equipo propio. Estos son los usos que mejor cuadran con cada plan:
- $50,000 — Equipo para trabajar por tu cuenta. Aspiradora industrial, pulidora, hidrolavadora, carrito y químicos profesionales. Con equipo propio dejas de cobrar por hora y empiezas a cobrar por servicio.
- $80,000 — Tu propia microempresa de limpieza. Equipo, uniformes, alta formal ante el SAT, un teléfono de trabajo y capital para contratar a una o dos personas de confianza y atender oficinas pequeñas.
- $100,000 — Liquidar deudas con interés alto. Tarjetas, préstamos de app, muebles a crédito y el dinero que pediste prestado a un conocido. Una sola mensualidad fija, sin intereses sobre el capital.
- $150,000 — Arreglar la casa de verdad. Techo de losa en lugar de lámina, piso firme, baño completo, drenaje. Cosas que llevas años parchando.
- $200,000 — Lavandería o tintorería pequeña. Lavadoras y secadoras industriales, instalación de gas y agua, local chico. Un negocio que factura todos los días y que puedes atender tú o un familiar.
- $220,000 — Camioneta equipada para limpieza de cisternas, tinacos y fin de obra. Un nicho que paga bien, que casi nadie atiende con equipo adecuado y que puedes vender a constructoras y administradores de edificios.
Todos tienen algo en común: el mismo trabajo que hoy haces por hora, pero cobrado a tu precio y con tu nombre al frente.
Cómo pagar la mensualidad cuando cobras por semana
Cobrar por semana tiene una ventaja que casi nadie aprovecha: puedes apartar poco cada vez. Si cada semana separas una cuarta parte de la mensualidad, al llegar la fecha de pago ya está completa y nunca sentiste el golpe de juntar todo de un solo jalón. Muchas personas en limpieza ya lo hacen con la tanda del barrio; Tandazo funciona con la misma disciplina, pero con contrato registrado, seguro de vida y un monto mucho más grande al final.
La mensualidad fija $2,500 se divide en $2,000 que se acumulan como capital a tu nombre, $200 de seguro de vida y $300 de cuota de administración con IVA. No hay interés sobre tu capital: lo que pones, cuenta completo. Si un mes te sale una limpieza profunda extra, un fin de obra o un aguinaldo, puedes hacer un adelanto de $2,300 (sin seguro) y acercar la fecha en que recibes tu plan.
Los riesgos de tu oficio son concretos: la patrona se muda y pierdes dos días a la semana, la empresa de outsourcing termina el contrato con el edificio, una lesión de espalda te deja sin trabajar un mes. Por eso el seguro de vida incluido no es un adorno: si tú faltas, tu familia no carga con la deuda ni pierde el capital acumulado. Y por eso vale la pena elegir un plan que puedas pagar en tu mes más flaco, y tener guardada al menos una mensualidad antes de empezar.
La hipoteca se constituye solo cuando adjudicas, sobre un inmueble libre de gravamen tuyo o de un familiar que consienta. Nadie te pide escrituras para entrar ni revisa propiedades mientras pagas.
Cuándo Tandazo no es tu opción
Hay situaciones en las que te conviene más no entrar, y prefiero que lo sepas antes de pagar la primera mensualidad.
Si el dinero lo necesitas ahora. El plan más corto entrega el monto en el mes 13. Si tienes una deuda que te está cobrando el prestamista de la colonia, una emergencia médica o te quedaste sin trabajo, Tandazo no resuelve eso. En ese caso, habla con tus empleadoras para pedir un adelanto de varias semanas, revisa si tienes derecho a alguna prestación por tu afiliación laboral, acércate a una caja de ahorro popular reconocida y, si ya tienes una deuda cara, negocia un pago fijo en lugar de seguir pagando mínimos. Evita pedir otro préstamo rápido para tapar el anterior.
Si no hay inmueble libre de gravamen en tu familia. Para recibir el plan se constituye una hipoteca sobre una casa o terreno escriturado y sin deuda, tuyo o de un familiar que lo autorice. Si rentas y nadie en tu familia tiene propiedad así, no vas a poder adjudicar por más puntual que seas. Es la pregunta más importante que te tienes que hacer antes de entrar.
Si $2,500 no cabe en tu mes malo. Un solo atraso genera mora y recorre tu fecha de adjudicación. Si hoy vives al día, primero construye un colchón de una o dos mensualidades y luego regresa.
Si tienes un plan claro, un inmueble en la familia y la costumbre de apartar cada semana, Tandazo es una de las pocas puertas que se abre con INE y comprobante de domicilio, sin preguntar cuánto ganas ni cómo lo cobras.
Preguntas frecuentes
Cobro en efectivo y no tengo recibos, ¿puedo entrar?
Sí. Tandazo no pide comprobantes de ingreso, recibos de nómina, estados de cuenta ni cartas de tus empleadores. Los únicos documentos para entrar son tu INE vigente y un comprobante de domicilio. Tu capacidad de pago se demuestra con la mensualidad fija $2,500, mes con mes. Solo asegúrate de que ese monto quepa en tu ingreso real de una semana floja, no de una buena.
¿Revisan mi buró de crédito?
No. No consultamos buró de crédito ni al entrar ni al adjudicar, y tampoco pedimos aval. Si tienes una tarjeta atrasada, un crédito de mueblería que no terminaste de pagar o un préstamo de app en cobranza, no es impedimento. Lo que sustituye al buró es tu historial de pagos dentro del grupo y, al final, la garantía hipotecaria.
No tengo casa propia, ¿de quién puede ser el inmueble?
Puede ser de un familiar que dé su consentimiento: tus papás, un hermano, tu pareja. El requisito es que esté escriturado y libre de gravamen, es decir, sin otra hipoteca ni adeudo. La hipoteca se firma ante notario únicamente al momento de adjudicar, cuando vas a recibir el dinero. Mientras estás pagando mensualidades, no se compromete ninguna propiedad.
¿Qué pasa si me lesiono o pierdo clientes y no puedo pagar un mes?
La mensualidad no se pausa sola. Si no pagas, se genera una mora y tu adjudicación se recorre un mes por cada mes de atraso. No pierdes lo que ya acumulaste, pero sí retrasas la entrega. Por eso recomendamos entrar con un colchón de una o dos mensualidades y usar los meses buenos para adelantar con pagos de $2,300.