Por qué el banco no ve tus sesiones
Tu agenda puede estar llena de lunes a sábado y aun así, cuando pides un crédito, el ejecutivo te pregunta por tus últimos tres recibos de nómina. No los tienes. Cobras por sesión: transferencia de un paciente, efectivo de otro, un depósito el viernes. Muchos no piden factura y tú no emites una por cada consulta. Para el banco eso se traduce en "ingresos no comprobables", y el resultado es una tarjeta con línea pequeña y un interés elevado, o simplemente un no.
Tandazo parte de otra lógica: autofinanciamiento colectivo, una figura regulada por la NOM-185-SCFI-2012 que opera con la autorización 410.10/0239 de la Secretaría de Economía y un contrato inscrito en PROFECO con el número 62-2020. Varias personas aportan la misma mensualidad a una bolsa común y, en cuanto tu capital acumulado llega al 48% del plan, el grupo te entrega el monto completo.
Lo que importa aquí no es tu declaración anual ni cuántas sesiones facturas. Pagando puntual cada mes demuestras tu capacidad de pago; ese es todo el análisis. Nadie consulta tu buró, nadie te pide un aval, nadie exige que el consultorio tenga años abiertos ni que emitas CFDI cada mes. Basta tu INE y un comprobante de domicilio, y todo se hace en línea desde cualquier estado.
Sobre el capital no corre ningún interés. Lo que pagas por el servicio son los $300 de cuota de administración que ya vienen dentro de los $2,500, junto con $200 de seguro de vida. Si quieres ponerlo frente a otras opciones, la cifra honesta para hacer la cuenta es el CAT efectivo 6.8%-30% anual según plan.
¿Para qué lo usa un psicólogo con consultorio?
Un consultorio de psicología no necesita máquinas caras, pero sí necesita capital en momentos concretos: cuando pasas de rentar un espacio por horas a tener consultorio propio, cuando decides certificarte en una especialidad o cuando quieres dejar de depender de una plataforma que se queda con parte de cada sesión.
- Plan de $50,000: mobiliario completo para el consultorio: sillones, escritorio, iluminación cálida, aislamiento acústico básico y una computadora para el expediente clínico.
- Plan de $80,000: depósito, primeros meses de renta y adecuación de un consultorio propio, en lugar de seguir pagando por hora en un espacio compartido.
- Plan de $100,000: una maestría o certificación en terapia (cognitivo-conductual, EMDR, pareja, infantil) que te permita cobrar más por sesión y atender casos que hoy refieres.
- Plan de $150,000: liquidar las tarjetas con interés elevado que usaste para montar el consultorio y quedarte con una sola mensualidad fija.
- Plan de $200,000: tu propia plataforma en línea con agenda, cobro y videollamada, más campañas para llenar la agenda sin intermediarios.
- Plan de $220,000: enganche o remodelación de una casa donde el consultorio esté en la planta baja y tú vivas arriba, eliminando dos rentas.
Piensa en el uso antes de elegir el plan. Todos cuestan la misma mensualidad fija $2,500; lo que cambia es la fecha en que el dinero llega a tu cuenta: con $50,000 adjudicas en el mes 13, con $100,000 en el 25 y con $220,000 en el 54. Un psicólogo que hoy renta por horas suele resolver más con $80,000 en el mes 21 que esperando más tiempo por un plan mayor que no va a usar completo.
Cómo encaja la mensualidad fija con una agenda que sube y baja
El ingreso de un psicólogo tiene temporadas. Enero y septiembre se llenan; diciembre y vacaciones se vacían porque los pacientes viajan o cancelan. Una mensualidad fija $2,500 te da un número que sí puedes planear: en tu agenda equivale a unas cuantas sesiones al mes reservadas para tu propio plan.
Cuando llega un mes fuerte tienes la opción de adelantar mensualidades: cada adelanto vale $2,300 porque no incluye el seguro, se abona directo a tu capital y recorta el tiempo que falta para adjudicar. Un psicólogo que en un buen bimestre adelanta tres mensualidades ya movió su fecha de entrega. En los meses flojos solo pagas la mensualidad normal.
Riesgos reales del oficio: dependes de tu propia presencia. Si te enfermas dos semanas, no hay sesiones ni ingresos. Si un paciente de larga duración termina su proceso, pierdes un ingreso recurrente de golpe. Por eso conviene que la mensualidad no sea el límite de tu capacidad, sino una fracción cómoda de ella.
Los $200 de seguro de vida que van en cada pago importan más de lo que parece en una profesión sin patrón ni prestaciones. Si tú faltas, ese seguro liquida lo que reste del plan y tu familia no carga con una deuda ni con un contrato a medio camino. Para un profesional independiente que suele no tener seguro alguno, es una cobertura que de otra forma tendrías que pagar aparte.
Un consultorio rentado no sirve como garantía. Esa parte se define hasta que adjudicas: en ese momento se constituye una hipoteca sobre un inmueble sin gravamen, que puede ser tu casa o la de un familiar que firme su consentimiento. Antes de ese momento no se te pide nada sobre el inmueble.
Cuándo Tandazo no es tu opción
Tandazo no es para todos los psicólogos, y es mejor decirlo antes de que pagues una sola mensualidad.
Si necesitas el dinero ya, no es tu opción. El plan más corto entrega en el mes 13. Si tienes que cubrir la renta del consultorio este mes o reemplazar la computadora que se descompuso, busca una alternativa inmediata: negociar con el arrendador, abrir sesiones en línea para generar flujo rápido o vender servicios grupales (talleres, pláticas para empresas) que se cobran por adelantado.
Si en tu familia nadie tiene una casa o terreno sin hipoteca que pueda respaldarte, no habrá manera de adjudicar. Tu consultorio rentado no cuenta. En ese caso conviene primero construir ese patrimonio, o explorar financiamiento sin garantía real, aunque sea con un interés elevado y montos menores.
Si tu agenda es tan irregular que la mensualidad te aprieta, espera. Cada pago que se convierte en mora te cuesta un cargo y aleja tu fecha de adjudicación. Es preferible entrar cuando el consultorio ya sostiene ese número con holgura.
Si lo que quieres es capital de trabajo constante, tampoco. Tandazo te entrega el plan completo una vez; no es una línea revolvente a la que vuelves cada mes.
Si ninguno de esos casos es el tuyo y lo que buscas es capital planeado para tu consultorio, sin buró y con mensualidad fija $2,500, elige tu plan y empieza hoy desde tu computadora: no hay sucursal que visitar, en ningún estado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo entrar sin facturar mis sesiones y sin historial en buró?
Sí. Tandazo no revisa buró de crédito, no pide aval, no exige antigüedad del consultorio ni CFDI mensual. Entras con tu INE y un comprobante de domicilio. Tu capacidad de pago la demuestras con la propia mensualidad fija $2,500: cada pago puntual es tu comprobante. Da igual si cobras en efectivo, por transferencia o mezclado, y si facturas o no cada sesión.
¿Mi consultorio rentado sirve como garantía?
No. Lo que se hipoteca al adjudicar es un inmueble libre de gravamen, ya sea tuyo o de un familiar que firme su consentimiento; al inscribirte no se pide nada. Un local o consultorio en renta no es tuyo, así que no puede hipotecarse. Si no cuentas con un inmueble así en tu familia, es mejor no iniciar el plan.
¿Cuánto tarda en llegar el dinero y cuánto cuesta?
Depende del plan: el monto completo se entrega al acumular el 48% en capital, desde el mes 13 para $50,000 hasta el mes 54 para $220,000. El capital tiene 0% de interés; pagas una cuota de administración de $300 y un seguro de vida de $200 dentro de cada mensualidad. Para comparar con otras opciones, el CAT efectivo 6.8%-30% anual según plan.
¿Qué pasa si cierro un mes flojo y no puedo pagar?
Un atraso genera cargo por mora y aleja tu fecha de adjudicación. Por eso conviene entrar solo cuando el consultorio sostiene la mensualidad fija $2,500 con holgura, y aprovechar los meses buenos para adelantar mensualidades de $2,300 que acortan la espera. La regla práctica: que la mensualidad sea una fracción de tu ingreso, no todo tu margen.